Hablemos de fascismo como tema en la música pop...
El fascismo está en auge…al menos como temática en la música pop. Son muchas las bandas y artistas que han abordado el tema del fascismo y el autoritarismo, siendo los últimos años terreno fértil para el asunto ¿Sigue siendo la música pop un instrumento efectivo para confrontar el fascismo? ¿Se ha convertido esta temática actualmente en un cúmulo de clichés malavenidos y desfasados?
He aquà diez buenos ejemplos de ayer y hoy, variables en su calidad y enfoque, de canciones contra el fascismo, antifascistas y sobre el fascismo.
1- Little Hitler (NICK LOWE)
Miembro insigne del álbum Jesus of Cool (1978), este tema presenta al prototipo de ciudadano hiperpolitizado medio actual, narcisista y exigente, caracterizándose como un pequeño fascistoide prefigurado en la quintaesencia de lo peor, simbolizada, cómo no, por el valeparatodoloaborrecible Hitler. Este egocéntrico personaje actúa como un pequeño dictador en su vida diaria personal y social, desplegando sus actividades fascistas (como la de cancelar) y pretendiendo, ante todo, ser el centro de atención, ¿os suena?: "Déjame adivinar por qué me tachaste de la lista de invitados".
2- All Of You Fascists (BILLY BRAGG & WILCO)
"Se lo diré a todos ustedes, fascistas/ y puede que se sorprendan/ la gente de todo el mundo está organizándose/ Estás destinado a perder", asà de contundente comienza el misil escrito a principios de los 40 por Woody Guthrie (el de la guitarra anunciando eso de "This machine kills fascists"), remodelado por Wilco y Billy Bragg, fiel sucesor, contactado por la hija de Guthrie, Nora, impulsando música nueva que vistiera algunos escritos recién encontrados de Woody, dando forma a la llamada antifascista para las nuevas generaciones con los tres volúmenes de Mermaid Avenue (1998, 2000 y 2012)
3- Youth Against Fascism (SONIC YOUTH)
"Yeah the President sucks/ he´s a war pig fuck" claman los neoyorquinos desde su álbum Dirty de 1992, escupiendo guitarrazos contra el autoritarismo y los abusos siniestros de las estructuras de poder, con referencia al clima polÃtico de esos primeros noventa, en un tema tan atemporal y repleto de clichés adolescentes —un poco de Ku Klux Klan por aquÃ, un sieg heil por allá, algunas dianas de siempre ("christian liar")— como de superioridad moral. Lo dicho: "you´re a impotent jerk"
4- Fascist (TETCHY)
Alguien deberÃa decirle a la voz de este combo de Brooklyn que deje de proyectar sus frustraciones sobre su compañero, a quien no deja de juzgar a lo largo de los dos minutos y medio de canción, en la que presenta con un formato post-punk ligero y bastante insÃpido (primer single, 2020) un lapso de tiempo demasiado largo (entre el instituto y la universidad) como para hacer creÃble sus "Ya pasé el punto de importarme una mierda y no, no quiero reconciliarme", tras hacernos comprender que su opinión, además de la verdadera,es demasiado valiosa como para que la ignoremos: "The truth is I think you´re a fascist".
5- Big Crime (NEIL YOUNG & THE CHROME HEARTS)
Es un crimen que los hechos sean algo anticuado y que quienes están dispuestos a confiar en ellos sean sospechosos de desafección de las nuevas reglas del poder. Eso es, a grandes rasgos, lo que el viejo y siempre combativo Young nos canta en esta loa anti Bush reciclada en el 2025 desde su tema `Logging for a leader´ para una actualidad cuyos mandatarios se llenan los bolsillos con total descaro ante la falta de libertades y oportunidades del personal: "No necesitamos reglas fascistas/ No queremos escuelas fascistas/ No queremos soldados en nuestras calles".
6- Fascist Christ (TODD RUNDGREN)
Esta no es una crÃtica a la religión sino a tomar como fe los postulados del poder y aceptar la palabra de quienes manejan los hilos como la palabra de Dios, adoptando calculados y siniestros mesianismos desde figuras de la élite, paso previo al más puro estado espiritual fascista. 1993 fue el año de No World Order, decimocuarto flamante disco del reputado músico y productor norteamericano, que además hace una legÃtima referencia a la orwelliana 1984: "Here comes the sex police, they´re at your bedrrom/ Movin´ in next door, searchin´from floor to floor"
7- The Only Good Fascist Is a Very Dead Fascist (PROPAGANDHI)
¿Está justificado el uso de la fuerza para detener lo que consideramos fascista? Buenas dosis de sarcasmo y versos como escupitajos en la cara ("Podéis llevar mis testÃculos en vuestras barbillas fascistas") es lo que nos ofrece esta banda noventera de punk-rock canadiense, acostumbrada a repartir sin piedad por la diestra y cuyo segundo lanzamiento, Less Talk, More Rock (1996) contiene este escueto dardo envenenado que nos obsequia con un cierre tan glorioso como visceral: "Mátalos a todos y deja que un dios nórdico los recomponga" ¿Algo más punk?
8- This Track Kills Fascists (MODESELEKTOR)
¿Es hoy en dÃa la música electrónica una herramienta clave para combatir las ideologÃas de extrema derecha? Es lo que este dúo —que ya colaboró con Thom Yorke— con sede en BerlÃn propone en Classic Vol. I (2026), de forma algo pretenciosa. Llamar himno antifascista a esta pieza que referencia la famosa guitarra-slogan de Woddy Guthrie es venirse demasiado arriba. Su simpleza no esconde la rampante declaración polÃtica abogando por la música dance electrónica y la cultura de club como arma contra el autoritarismo, algo que provocarÃa las carcajadas del movimiento rave de los primeros noventa.
9- Fascist X (LIGHT OF ETERNITY)
El ex-baterista de los mÃticos Killing Joke, Big Paul Ferguson, deambula por oscuros territorios de estilo industrial presentando al `Fascista X´ escondido en su Distraction EP y nos alerta de los venideros peligros a través de un paisaje desolador de noche eterna, ruinas y fuegos tribales con una crÃtica a la situación global de auge del autoritarismo "contra la pesadilla de una administración fascista", según sus propias palabras. "Y lo entregan todo como tontos enamorados/ Y los cristales rotos de las piedras arrojadas/ Arrojadas desde tronos corporativos".
10- I Used To Be a Fascist (THE GUILLOTINAS)
Una ex-soldado reconvertida en activista da forma a Las Guillotinas, banda feminista azote sin duda del complejo militar industrial al que pretende combatir para lidiar con su pasado. El estilo punk lo-fi de su segunda y homónima entrega (2025), avisa de los peligros que se ciernen, incluyendo a modo didáctico la lista de la compra para identificar al fascista tipo: "Early warning signs of fascism include: powerful and continuing nationalism, religion goverment intertwined, controled mass media" o el desdén por los intelectuales, aunque tanto cliché lo compense con algo de complaciente autocrÃtica.
© David de Dorian, 2026


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