Hablemos de rock y literatura y de canciones pop basadas en la literatura...
En la década de los 70 las influencias literarias en la música pop llegaron a un nivel en muchos casos insuperable, advirtiéndose en bastantes de las obras cumbre de estos años, un gusto obsesivo por temas más violentos y opresivos que los de la década anterior -de la psicodelia, la fantasía y la épica-.
Se respondía así a una situación política, económica y social de crisis, que no revelaba el futuro luminoso y lleno de esperanza que la juventud y la mayoría de los artistas de los 60 esperaban al fragor de la ola de la Contracultura.
La época de la experimentación y la pretensión artística del rock
La moda hippy habían quedado atrás. A principios de la década de 1970, nuevos planteamientos estéticos y musicales aparecieron en escena con un claro afán experimental y la pretensión generacional de convertir el rock en arte, llevando lo meramente musical a un plano mucho más ambicioso.
En este nuevo contexto se introdujeron conceptos intelectuales y tecnologías novedosas que permitieron una paleta sonora inédita. Para lograr elevar el pop-rock a la categoría de arte, la literatura fue el gran vehículo conductor. Los libros se convirtieron en la razón de ser de muchas bandas insignes de la década, especialmente dentro del rock progresivo, funcionando como un puente de oro entre dos épocas social y culturalmente opuestas.
Muchos de estos grupos no solo tomaron sus nombres directamente de fuentes literarias o de los propios escritores (como Edgar Allan Poe, Samuel Beckett o Bram Stoker), sino que moldearon su música y sus textos a tradiciones orales, fábulas, leyendas y romances.
A continuación, repasamos las grandes canciones de los años 70 inspiradas en libros y los géneros que marcaron esta alianza cultural.
El rock progresivo y su inspiración literaria
Dejando aparte la potente capacidad lírica e inventiva propia del rock progresivo, que encumbraría a bandas renombradas como Genesis, Yes o Jethro Tull, la literatura universal fue un pilar fundamental para la identidad de estos grupos:
- King Crimson: Toma su nombre directamente de El Paraíso perdido de John Milton.
- The Moody Blues: Adaptó la famosa fábula de Jean de La Fontaine, La tortuga y la liebre.
- Camel: Puso música de manera magistral al cuento The Snow Goose (El ganso de nieve) de Paul Gallico.
El glam-rock y la fantasía épica
Artistas con un formato más renovado y juvenil, seguirían la senda legendaria y fantástica de la literatura. El maestro J.R.R Tolkien fue una inspiración obvia en temas como "Ride a white swan", de T-Rex, basado en un pasaje de El Hobbit.
Por otro lado, el pop y el glam se fijaron igualmente en los clásicos infantiles, como hizo el nunca joven Elton John con "Goodbye yellow brick", extraída directamente del universo de El mago de Oz por.
Queen y el existencialismo de Albert Camus
El existencialismo comenzaba a asomar la cabeza con una de las bandas más carismáticas de todos los tiempos: Queen.
Freddy Mercury y compañía aportaría una de las grandes obras maestras de la música popular al basarse libremente en la filosofía de El extranjero de Camus, para componer esa pieza imperecedera llamada "Bohemian Rhapsody".
La famosa estrofa reflejaba a la perfección la penitencia existencial a través de esa línea que dice:
“Mamma, i just killed a man/ put a gun againts his head/ pulled my trigger, now he´s dead/ Mamma, life had just begun/ but now i´ve gone and thrown it all away”…
La ciencia ficción y las distopías – El sonido espacial de Bowie y Pink Floyd
Si hubo una temática que predominó en los años 70 y marcó su genuino sonido, fue la Ciencia Ficción y las Distopías. La aparición de los nuevos sintetizadores y tecnologías de grabación avanzadas propiciaron el nacimiento de un sonido espacial y futurista que encajaba de forma ideal con dichas temáticas literatura.
David Bowie y el espacio exterior
Siempre precursor, David Bowie no tardó en adoptar sonidos y estética para llevarlos un paso más allá, reinterpretando fuentes literarias en temas tan representativos como "Space Oddity", cuyo planteamiento surgió de la gran pantalla cuando Stanley Kubrick adaptó la novela El centinela, de Arthur C. Clarke.
El giro de Pink Floyd y Alan Parsons
- Pink Floyd utilizó igualmente la influencia de Arthur C. Clarke para componer "Childhood´s End".
- Al Stewart: el cantautor escocés hizo lo propio con "Sirens of Titan", basada en la novela homónima de Kurt Vonnegut.
- The Allan Parson Project: aportó en esta línea el aclamado álbum conceptual I robot, inspirado en los relatos de Isaac Asimov, alejándose así de las influencia decimonónicas de su debut, basado en Edgar Allan Poe ("Tales of mystery and imagination").
George Orwell y el rock apocalíptico de los 70
Todo este influjo musical derivaría a finales de la década en una inquietud más vinculada a lo social, lo político y lo apocalíptico. Dos de las obras cumbre de estos años, fueron inspiradas directamente en la opresiva obra de George Orwell.
David Bowie – Diamond dogs y la frustración de 1984
Siempre visionario, Bowie intentó sin éxito realizar un musical en torno a la novela insignia de Orwell, 1984, pero la viuda del escritor le denegó los derechos. Ante la desdicha, ideó una obra paralela: el álbum Diamond Dogs.
Con este trabajo, el camaleónico músico catapultaba así el mito distópico a nuevas esferas cristalizadas posteriormente por el movimiento punk y su base nihilista. La huella orwelliana es innegable en temas épicos como "Big Brother", la oscura "We are the dead" (frase que el protagonista Winston le dice a Julia en el libro) y la enérgica "1984".
Pink Floyd – "Animals" y la rebelión social
Con el paro, las huelgas, la violencia callejera y el ascenso de la represión en Reino Unido, se formó el caldo de cultivo perfecto para que Pink Floyd creara otra obra maestra: Animals.
El disco surge como una crítica mordaz al autoritarismo político inspirada en la novela Rebelión en la granja de Orwell, Sus temas monumentales
surgimiento de obras maestras de manos veteranas como el Animals de Pink Floyd, con temas monumentales –"Dogs", "Pigs (Three different ones)" y "Sheep"–, exportados y adaptados desde la novela.
La literatura como alimento artístico esencial (Patti Smith, Tom Waits o The Police)
Las influencias literarias de la década seguirían su curso a tenor de las obsesiones personales de cada artista, demostrando que los libros eran el alimento básico del rock:
- Patti Smith: recogió el testigo de los poetas beat de los 60, haciendo afllorar a su incombustible Arthur Rimbaud en el álbum Horses, y rememorando a William Blake en su posterior "My Blakean year".
- Van Morrison homenajeó a Tenesee Williams en la fabulosa "Wild children"
- Kate Bush reivindicando a Emily Brontë en su arrollador y exitoso "Wuthering heighs" (Cumbres borrascosas).
EL legado literario en el puente a los 80
La exitosa y sugestiva fórmula se extendió en los trabajos posteriores de genios surgidos de esta década. David Gilmour adaptó musicalmente "Sonnet 18" de Shakespeare; Elvis Costello musicalizó el poema de Yeats "A drunken man´s praise of sobriety", y Tom Waits, rindió honores a Flannery O´Connor (A good man is hard to find"), a Carroll ("Alice") y a Jack Kerouac ("On the road").
No en balde, las bandas que protagonizaron la transición hacia los 80 mantuvieron viva la llama de la literatura:
- The Police tomaba de la polémica Lolita de Vladimir Nabokov para facturar "Don´t stand so close to me" (que Sting tuvo que desmentir como biográfica dada su condición como ex profesor…) y en La cortesana afortunada de Daniel Defoe para dar vida a "Roxanne".
- Dire Straits evocaban el romanticismo trágico de Shakespeare en "Romeo and Juliet".
- The Ramones:unos veteranos Ramones se atrevieron a conjurar, a petición expresa de su fan Stephen King, el infravalorado "Pet Sematary"
Quedaba demostrado que el eclecticismo y la modélica transgresión del rock de los 70 no perderían de vista la literatura como la fuente de inspiración más pura.
© David de Dorian, 2014


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