lunes, 31 de marzo de 2014

10 NOVELAS DEPRESIVAS Y GENIALES

Hablemos de 10 novelas depresivas y geniales...

La visión de un buen número de escritores sobre la raza humana ha estado siempre bastante lejos de ser algo positivo y alegre. Algunas de las obras más trascendentes y geniales de la literatura universal han pasado también a la historia por ser igualmente de las más depresivas. El carácter crítico y autocrítico sobre la sociedad y la naturaleza humana de muchas de ellas, han hecho que estas novelas resulten una experiencia nada amable con un alto grado de desolación que a ningún espíritu le dejará indiferente. Aquí repasamos algunas de estas novelas cuyo tono depresivo es equiparable a su grandeza.

1- PLATAFORMA (MICHEL HOUELLEBECQ)
La tercera novela del francés causó un gran revuelo por su tono islamófobo, que lo llevo a los tribunales por “injurias raciales” en un sonado juicio. Plataforma es una de las novelas más misántropas jamás escrita. Su visión sobre la sociedad, el estado, las mujeres o el sexo son demoledoras y sus escenas están descritas de una manera cruda, sincera, humana, o sea, asco. Nihilismo de clase media occidental, turismo sexual, terrorismo islámico, la crisis de la mediana edad, todas experiencias truculentas. Puede producir shock.

2- ÚLTIMA RESACA (PATRICK HAMILTON)
Traducida por primera vez al español el pasado año desde su publicación en 1941, el escritor británico Patrick Hamilton (autor de La soga, llevada al cine por Htchcock) nos enfrasca en una tremenda historia de alcoholismo, enfermedad mental y manipulación amorosa a través de la vida espartana y de bajos fondos londinenses de George Harvey Bone, cuya obsesión le lleva a planear macabras acciones y a lidiar con lo que es o no real. Un autor recomendable al que más vale leer en épocas de bonanza psíquica, ahí Los esclavos de la soledad.

3- LA TREGUA (PRIMO LEVI)
Esta es la novela de continuación de aquella obra maestra llamada Si esto es un hombre, donde describía su vida como judío recluido en Auschwitz hasta la liberación por el Ejército Rojo. El autor italiano no se quedó ahí, y si la primera ya era una demoledora, La tregua, en su periplo para llegar a su hogar en Italia, resulta sencillamente desesperanzadora. Sufrir el horror nazi en un campo de exterminio no será el peor de sus fantasmas, sino la mera existencia tras ello en un mundo deshumanizado ya por completo.  

4- BERLIN ALEXANDERPLATZ (ALFRED DÖBLIN)
La intención de volver a ser una persona de bien y alejarse de una vida trastornada a veces resulta contraproducente. Es lo que ocurre con el entrañable, pero mártir y bobalicón hasta las entrañas, de Franz Biberkopf, el desdichado personaje de esta novela sobre el mundo obrero y delincuente del Berlín en crisis de la República de Weimar. A mitad de novela uno se pregunta qué más puede pasarle al ingenuo de Franz, y cuando parece que ha llegado a tocar techo…zas. Desolación una tras otra.

5- LA CAMPANA DE CIRSTAL (SYLVIA PLATH)
Sylvia Plath no fue de por sí un personaje alegre. Su dramática y atormentada vida con final trágico dejó algunos de los poemas más desoladores del siglo XX y esta novela, publicada en 1963 con el seudónimo de Victoria Lucas. Novela autobiográfica, la protagonista retrata en su endiablada depresión y un trastorno bipolar contundente su enajenación vital y sus avatares hasta ser recluida en instituciones psiquiátricas y sometida a terapia de electroshock. Un mes después de su publicación Sylvia se suicidó en su domicilio de Londres.    

6- EL CASTILLO (FRANZ KAFKA)
La inadaptación al sistema social y la opresión del estado tiene su obra cumbre en esta novela de Kafka publicada póstumamente. El ambiente descrito en la novela es uno de los más depresivos jamás plasmados en una obra literaria, por cuanto tiene de irreal y nebuloso, el sinsentido de la existencia, la imposibilidad de acceder a la misma, que algunos individuos pueden llegar a sentir en su perfil inadaptado, como el agrimensor K, que no llega a comprender una situación en la que todo aparece como un vago sueño que va tornando en pesadilla.

7- 1984 (GEORGE ORWELL)
Nos vamos acercando. El tono opresivo, la inadaptación, la impotencia, el sinsentido, la desesperanza. ¿Qué decir de una novela como 1984? Ver día a día cómo la visión de Orwell se va construyendo ante nuestra impávida mirada y saber que no habrá salida limpia a todo eso ya es deprimente, leerla por primera vez resultará algo atronadoramente desolador. Si aún no te has lanzado a una de las mayores obras y más actuales de la literatura universal has de saber que el sabor que dejará en ti será el más amargo.

8- EL SEÑOR DE LAS MOSCAS (WILLIAM GOLDING)
Alegoría de la raza humana en una caracola de mar. El señor de las moscas es la metáfora de una humanidad cuyas sociedades han perdido la inocencia tras la barbarie Segunda Guerra Mundial. Todo se vuelve más deprimente y triste cuando la maldad humana es caracterizada por un grupo de niños, cuya supervivencia en una isla desierta les obliga a construir su propio estado y sus propias leyes, donde no falta el miedo, la superstición, la crueldad, la injusticia, el sadismo o el autoritarismo. Lectura obligada.

9- ESPERANDO A GODOT (SAMUEL BECKETT)
Aunque se trata de una obra de teatro, esta tragicomedia magistral no puede faltar en una lista así por su desesperanzador mensaje. Y es que el teatro del absurdo es justamente eso, retratar la falta de sentido y el tedio inmisericorde de la vida humana junto al autoengaño cotidianos para subsistir un día más: “pero mañana seguro que sí”, aunque sepamos que nunca llegará. Esperando a Godot es cuando el existencialismo se torna en depresión pura y no hay nada más que pueda hacerse que esperar a nada.  

10- JUDE EL OSCURO (THOMAS HARDY)
Tras la publicación de esta novela en 1895, hasta un obispo llegó a quemar en público la obra, debido a los radicales planteamientos (para la época) expuestos por Hardy sobre el matrimonio, el amor, el sexo y la visión acerca de una sociedad que aniquila sin piedad a quienes no aceptan vivir conforme a sus estúpidas normas. Jude el oscuro es la historia de un personaje vapuleado por todos los aspectos de la vida, donde no encontrarás finales felices, solo desengaño tras desengaño sin cansancio.

© David de Dorian, 2014

(Ilustración: Cristopher Gray)





2 comentarios:

  1. A mí me deprimió (y encantó muchísimo) Memorias del subsuelo, del gran Fiodor. Una novela cortita, muy reflexiva y muy de abrirse las venas también. Qué buena tu selección, me encant hayas incluido al genial Houellebecq, porque (polémicas aparte) si algo hace ese señor con sus novelas es generar huecos de desesperación en el estómago...uno tras otro. ¡Un saludo!

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    1. Oh, Memorias del subsuelo, qué gran novela, y que gran estudio social del funcionariado de la época. Houellebecq no podía faltar. Gracias por el aporte, saludos¡

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