martes, 18 de febrero de 2014

CARTA A JUAN ROIG (PRESIDENTE DE MERCADONA)

Hablemos de los modernos mecenas que untan a los amos de turno, como Juan Roig, presidente de Mercadona...

22 de Julio de 2013

Estimado Sr. Roig:

Me pongo en contacto con usted para ofrecerle una alternativa algo menos peliaguda, pero igual de filantrópica, a su loable afición como mecenas de la era moderna. Consternados positivamente por su enorme corazón ayudando a salir adelante a ciertas causas cuyas herramientas son igualmente elementos como la palabra, la ficción, la fantasía o el subterfugio y la tergiversación lingüística, hemos decidido como buenos ciudadanos, y sobre todo como jóvenes emprendedores, presentarle nuestro humilde pero interesante proyecto.

A una gran persona como usted, que gusta de emprender desinteresadas actividades financieras por el simple gozo de ver cómo un entorno con el que simpatiza crece, no solo popular y mediáticamente, sino de forma espiritual, hasta conseguir llegar a esa cumbre donde al fin puede usted sentir que su ayuda ha sido de una inestimable categoría, seguramente le entusiasme y hasta le llene de dicha lo que a continuación paso a proponerle. Con el objetivo de que sus expectativas como mecenas postmoderno no se apaguen en la insondable negrura de unas simples normitas legislativas y de que pueda conseguir de nuevo esa sonrisa autocomplaciente dando un empujoncito a otro propósito bien avenido, hemos decidido hacerle llegar esta misiva para que nos financie nuestro proyecto editorial.

Por supuesto el atrevimiento debe ser disculpado por el espíritu emprendedor que nos define y con el que tanto se llena usted la boca. ¡Quién mejor que el Sr. Roig para nuestros fines!, nos dijimos, mejor que Crowdfunding este digno caballero. Y henos aquí. Quién lo diría, escribiendo estas sentidas líneas a un hombre hecho a sí mismo que ahora dedica su limitado tiempo a ayudar a que otros vean cumplidos sus más húmedos sueños. Ya, ya sabemos que igualmente, gracias a esa ánima tan desinteresada de supramecenas que usted posee, va a ayudarnos a llevar a cabo nuestras ideas. Pero déjeme que le explique un poco, deme esa oportunidad antes de echar mano a su billetera Salvador Bachiller. Bueno, le dejamos que vaya ingresando los miles de euros que considere oportuno ya que lo desea, sólo por la admiración que le profesamos, aunque voy a explicarle la fabulosa idea que tengo en mente.

Comenzaré primero por justificar su maravillosa aportación, ya que no quisiera parecer descortés ni pedigüeño, ni uno de esos perroflauta que piden “por la voluntad” a golpe de pitidos en las calles (Dios me libre), siendo yo una persona que se caracteriza por la finura de sus actos y un pensamiento arraigadamente antropológico, algo así como usted, sin su reconocible éxito, por supuesto... ¿Por qué debe usted financiar nuestro proyecto con unos pocos de miles de euros? (Ya ve que no pido gran cosa; nada que usted desconozca o de lo que no disponga). Porque yo compro en Mercadona. Sí. Soy uno de sus más fieles clientes y nunca falto una semana a realizar mi compra en sus supermercados de calidad. Mercadona, o como yo lo llamo, “el mercado de las mamás interesantes”, ha llenado mi despensa desde hace ya largo tiempo. Pero vamos a lo que a usted le interesa, esos proyectos que tanto le gustan, donde hay palabras, metáforas, calambures, fantasías y hasta cortos, mucho corto, relatos digo. Con esto ya supongo que se siente usted como una joven pareja recién viviendo juntos por los pasillos de su Mercadona querido, como pez en el agua.

No me entretengo más, mi proyecto editorial se llama Nanas Ediciones Clandestinas (ya imagino que dos de esas tres palabras le han izado el alma, ¿verdad que le gusta?). Es un proyecto, como ya le dije, humilde (como usted), y que sobre todo desea dar la oportunidad de publicar a nuevos autores, escritores críticos con la realidad que les rodea…Oh, no, no se preocupe por lo de críticos, ellos también compran en Mercadona. Ya sé que no es su estilo recibir favores de ningún tipo por sus suculentas aportaciones monetarias –casi tan suculentas como su ensaladilla rusa envasada-, pero (creo que acabo de lanzarle una muestra, así, como si nada) nos va a permitir que le agradezcamos como se merece esta generosa y magnánima y rumbosa ayuda con lo que mejor sabemos hacer, y le pido ya su correspondiente beneplácito para que, de algún modo, tengamos en cuenta tanto amor al prójimo. No sé, quizá una extensa y almibarada oda a su hija celíaca; tal vez un emocionante relato épico entre las apetitosas salsas del Mercadona, como si lo viera, la de pimienta en guerra santa contra la de yogur, sin despreocuparse de lo romántico en la tierna relación amorosa entre la tártara y la roquefort, a quien su madrastra la vinagreta arrastra a una ensalada de celos y sabrosas mentiras; o por el contrario, un hombre sensible como usted, puede que prefiera las piezas dramáticas en verso y disfrute a base de sonetos en continuo diálogo entre champús y geles, algo limpio y placentero para los sentidos. Lo dejo a su elección.

No quisiera aburrirle en demasía, ni despedirme sin concretar los pasos a dar para recibir el ingreso en mano de su dádiva, que le adjunto en nota aparte, y que imagino será en lustrosos sobres, como de ordinario y con recibí manuscrito. Por cierto, nosotros también le obsequiaremos a usted con un ejemplar de nuestro `Nanas de Ciencia Ficción´ (sabemos que le gusta la ciencia ficción, distopías si no me equivoco, ¿cierto? -aunque este no trata de nada de eso-), para que no se vaya con las manos vacías, un detallito, que también lo entregamos en un sobre, por supuesto. Termino estas líneas recordándole nuestra admiración por encumbrar causas tan afines, puesto que como un compañero de letras dijo una vez: “algunos piensan que la poesía no sirve para nada, por lo que veo a cada rato, la política tampoco”.

Sus productos sin gluten y nosotros sin complejos.

Sin más, se despide con un cordial saludo,

David de Dorian, emprendedor

PD: le felicito por sus donuts de chocolate, son una verdadera delicia y me los como de cuatro en cuatro, el pack entero


P.D.2: ¿sería tan amable de dar un toque a la empresa de ´Cereales y fibra´ para que echasen menos pasas en sus bolsas? Exageraos. Como las noticias del día nada…, ya sabe.

Alguna hilarante respuesta a esta carta y otras sugerencias de queja contra Mercadona pinchando aquí 


© David de Dorian, 2013  


(Ilustración: Sebastien Thibault)

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