jueves, 20 de febrero de 2014

LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL A TRAVÉS DE 10 CANCIONES POP

Hablemos de la Primera Guerra Mundial a través de 10 canciones pop que hacen referencia a la contienda que celebra este año el centenario de su comienzo...

Durante este año se celebrará el centenario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, un conflicto tenebroso que comenzó en Europa y embarcó a todas las potencias del mundo para acabar con la vida de 10 millones de personas y comenzar una era en la que la tecnología más que progreso significaría terror. La música pop no ha olvidado una guerra que tuvo sus particularidades y sus momentos históricos especiales, retratándolos fielmente en algunas composiciones que han llegado hasta cien años después y han calado en la cultura colectiva. Repasamos ahora la llamada Gran Guerra a través de 10 canciones pop.

1- All together now (THE FARM)
Durante las primeras Navidades del conflicto acaeció el hecho más asombroso y amable de toda la I Guerra Mundial. En la noche del 24 de diciembre, las tropas alemanas y aliadas mostraron sus banderas blancas y salieron a tierra de nadie en los campos de Bélgica para estrecharse la mano y felicitarse las fiestas, convidar a chocolate y cigarrillos, cantar villancicos juntos y recordar que seguían siendo humanos. Tal acto de confraternización fue llevado a la música pop de manera magistral por The Farm, en 1991. El grupo de Liverpool crea una canción imprescindible, convertida en un himno futbolístico, pero que este año reivindicará su verdadera temática histórica cargada de un fuerte espíritu socialista. “Remember boy that your forefathers died/ lost in millions for a country's pride/ but they never mention the trenches of Belgium/ when they stopped fighting and they were one/ A spirit stronger than war was at work that night/ December 1914 cold, clear and bright/ Countries' borders were right out of sight/ when they joined together and decided not to fight”: Recuerda, chaval, que tus antepasados murieron/ por millones perdido por el orgullo de un país/ pero nunca mencionaron las trincheras de Bélgica/ cuando dejaron de luchar y fueron uno/ Un espíritu más fuerte que la guerra estaba funcionando esa noche/ diciembre de 1914 frío, claro y brillante/ las fronteras estaban fuera de vista/  cuando se unieron y juntos decidieron no luchar”, y al grito utilizado por los sargentos británicos para cargar: “All together now”, (“Todos juntos ahora”), y todo conducido por una melodía universal, la del Canon de Pachelbel.  

La banda inglesa de los 60, bien conocida por su exitoso “Time of season”, facturaría en honor a los caídos de la I Guerra Mundial este tema tan gráfico, en el que retratan algunos de los cuadros más vistos por los sufridos combatientes en el campo de batalla. “And I have seen a friend of mine/ hang on the wire/ like some rag toy/ Then in the heat the flies come down/ and cover up the boy/ and the flies come down in/ Gommecourt, Thiepval,/ Mametz Wood, and French Verdun/ if the preacher he could see those flies/ wouldn't preach for the sound of guns”: “Y he visto a un amigo/ colgado del alambre de espino/ como un juguete de trapo/ Luego, con el calor las moscas vienen/ y cubren al chico/  Y las moscas vienen a/ Gommecourt, Thiepval,/ Mametz Wood, al Verdun francés/ Si el predicador pudiese ver las moscas/ ¿sería capaz de predicar por el sonido de las armas?”. El año referido en el título, “El cuento del carnicero (Frente del oeste, 1914)” seguramente fuera un error de cálculo, ya que los lugares a los que se refiere fueron escenarios en años siguientes; aun así, estamos ante una magnífica canción antibélica y muy gráfica: “My mind won't stop shaking/ I want to go home/ pllease let me go home/ go home”

3- Some mother´s son (THE KINKS)
Ray Davies, que creció oyendo historias de la dos guerras en su casa y su vecindario retrata junto a sus kinkis el ambiente bélico de la Inglaterra de esos años en “El hijo de una madre”, desde la perspectiva de un joven soldado en las trincheras y el sufrimiento de éstos y de sus madres desde casa, con una letra profundamente triste: “Someone has killed some mothers son today (…)/ While all the mothers stand and wait” (“Alguien ha matado al hijo de alguna madre hoy (…)/ mientras que todas las madres están de pie y esperan”) dice, y en un pasaje muy evocativo y veraz de la guerra en las trincheras nos cuenta, “Two soldiers fighting in a trench/ one soldier glances up to see the sun/ and dreams of games he played when he was young/ and then his friend calls out his name/ it stops his dream and as he turns his head/ a second later he is dead” (“Dos soldados luchando en una trinchera/ uno mira para ver el sol/ y sueña con los partidos que jugó cuando era joven/ y entonces su amigo lo llama/ el sueño se detiene y al girar la cabeza/ un segundo después está muerto”) Y así era.

4- The last cigarrete (ED HARCOURT)
El cantautor británico nos cuenta otra de las particularidades de la Gran Guerra, en la que muchos combatientes eran condenados a muerte por los mandamases de su propio bando al abandonar la infantería, la mayoría en estado de shock. Pero antes de morir, ya liberado, el joven disfruta de su último cigarrillo: “Let me smoke my one last cigarette'” Muchos jóvenes fueron ahorcados o fusilados por su país en la Primera Guerra Mundial por negarse a que los mataran, lo que constituyó un aspecto novedoso y creo, sobre todo, la Gran Paradoja. Ed Harcourt, utilizando una evocativa melodía que inspira tranquilidad, contrasta el tema con su música sosegada, previniendo de la liberación que tanto el ajusticiamiento como el suicidio narrado posteriormente provocan al sufriente en la guerra con la vida y con la muerte, y reflexiona a través de un bello estribillo: “Straight as a corkscrew/ as bright as the night/ blind to the horror/ blind to the very horror of this sorry life” (“Erguido como un sacacorchos/ brillante como la noche/ ciego al horror/ ciego para el horror de esta triste vida”)

5- All in everyone (P.J HARVEY)
En su disco Let England shake (2011), la ácida P.J. Harvey hace mención de la Primera Guerra Mundial en algunos temas como este, en el que se refiere a la conocida batalla de Galípoli en 1915, la fallida campaña aliada de los Dardanelos, toda una masacre de la contienda que acabó con los ejércitos de voluntarios de Australia y Nueva Zelanda. La cantante cuenta que se documentó extraordinariamente para retratar lo mejor posible aquellos tétricos momentos, leyendo cantidad de libros y viendo documentales sobre la Gran Guerra. El resultado, además de un disco excepcional, es una canción sobrecogedora y brillante, con una letra sombría y emocional en la que alude a varios lugares clave de aquellas batallas por conquistar Estambul: “Death was everywhere,/ in the air/ and in the sounds/ coming off the mounds/ of Bolton's Ridge” (“La muerte estaba en todas partes/ y en el aire/ en los sonidos/ viniendo de los montículos/ de las cumbres de Bolton”) y particularmente gráfico el siguiente pasaje: “Death hung in the smoke and clung/ to 400 acres of useless beachfront” (“La muerte flotaba en el humo y se aferró/ a 400 acres de playa inútil”), para terminar cantándole a la masacre: “As we, advancing in the sun/ sing `Death to all and everyone´” (“Como avanzando en el sol/ cantamos `Muerte a todos y cada uno´”)

6- Call to arms (SAXON)
El heavy y el metal han sido pródigos en historias sobre la primera guerra mundial, ya que los temas bélicos son muy de su gusto. Los longevos y veteranos Saxon, en uno de sus últimos discos, Call to arms (2011) hacen acopio de estas influencias históricas de la Primera Guerra Mundial aludiendo con este título y su tema homónimo a la llamada a la guerra del bigotudo Lord Kitchener a través de su famoso cartel (en la portada), que logró en Gran Bretaña un numeroso y triste ejército a base de colegiados y ligas de amigos, como los de un club de futbol o una profesión en particular, bien conocidos entre ellos y que entre ellos se veían morir en las trincheras. Con su estilo épico y duro tiran de clichés muy instructivos y cantan: “A telegram came today/ it's taking me far away/ away from the ones I love/ i put my faith in God above” (“Un telegrama legó hoy/ me está llevando lejos/ lejos de los que amo/ puse mi fe en Dios por encima de todo”), como la llamada de Kitchener, a la que iban como corderitos, “We march toward the sound of distant guns/ white fire lighting up the sky/ we came to fight and die in fields of blood/ we'll follow the call to arms” (“Marchamos hacia el sonido de los caños lejanos/ fuego blanco iluminando el cielo/ hemos venido a morir en campos de sangre/ seguimos la llamada de las armas”) Un gran alegato contra la llamada de los de arriba a luchar por sus intereses.

7- Fields of France (AL STEWART)
En el álbum Last days of the century (1988), el cantautor británico Al Stewart nos ilustra con otra de las particularidades de la Gran Guerra, la de la lucha en el aire, una de las novedades de una guerra con tantas sorpresas, a través de la historia de un piloto que muere por encima de los “Campos de Francia”: “A single biplane in a clear blue sky/1917, no enemy was seen/ high above the fields of France” (“Un único bip`lano en un claro cielo azul/ 1917, no se vio enemigo/por encima de los campos de Fracia”) En la canción se menciona una carta -con los bordes quemados-, llegada a su ser querido, un recurso muy utilizado en los temas pop y la imaginería popular para constatar el gran testimonio histórico de primera mano que significó el correo desde el frente a tantos hogares de cada país y para conservar la memoria de aquellos que murieron lejos de los suyos entre fango y sangre.

8- 1916 (MOTÖRHEAD)
Otro tema muy evocativo de la guerra de trincheras es el que Mötorhead, con un ritmo marcial y fúnebre, tranquilo y sosegado, compone para cerrar su disco homónimo de 1991. En él se cuenta de la historia de un chico de 16 años que se encuentra con el horror de la guerra:” I heard my friend cry,/ and he sank to his knees,coughing blood/ as he screamed for his mother/ and I tell by his, side,/ and that's how we died,/ clinging like kids to each other,/ And I lay in the mud/ and the guts and the blood,/ and I wept as his body grew colder,/ and I called for my mother/ and she never came (…)/ and ten thousand slain,and now/ there's nobody remembers our names” (“Escuché el grito de mi amigo,/ y él se puso de rodillas, tosiendo sangre/ mientras llamaba a su madre a gritos/ y lo digo a su lado/ y así es como hemos muerto / aferrados como niños entre sí/ Y yo he puesto en el barro/ y las tripas y la sangre/y yo lloraba mientras su cuerpo se hizo más frío/ y llamé a mi madre/ y ella nunca llegó (…)/ Y diez mil muertos, y ahora/ no hay nadie que recuerde nuestros nombres”)

“And the band played Watching Mathilda” es una canción del cantautor folk escocés Eric Bogle, conocida también por la versión que hicieron The Pogues, y escrita en 1971 para conmemorar a las víctimas australianas de la famosa batalla de Galipoli durante la I Guerra Mundial y con el tema de Vietnam de fondo. El tema es un himno en Australia y no falta en cualquier evento conmemorativo sobre aquella masacre, lo que podremos ver en meses próximos y especialmente durante 2015, centenario de la campaña de los Dardanelos. El tema contiene una potente lírica sobre la devastación de la batalla de Galipoli y un protagonista que pierde la pierna y una vez de vuelta en Australia se ve escarmentado. “How well I remember that terrible day/ how the blood stained the sand and the wáter/ and how in that hell that they called Suvla Bay/ we were butchered like lambs at the slaughter” (“Recuerdo muy bien ese día terrible/ como la sangre manchaba la arena y el agua/ y como en ese infierno que llamaron Suvla Bay/ nos fueron masacrando como corderos en el matadero” Bogle compuso posteriormente otro tema dedicado a la Primera Guerra Mundial, “No man´s land”. Más gráfico imposible.

10- París, 1919 (JOHN CALE)
Y por fin llegó el armisticio y el Tratado de Paz de París en 1919, tras 5 años de dura lucha y pueblos enteramente desangrados para enriquecer a unos pocos, con la victoria final de los aliados y Francia liberada y fortalecida en su territorio. Así lo ve John Cale, el ex Velvet Underground, de una manera muy particular, que en su fabuloso álbum homónimo de 1971, evoca aquellos tiempos con esta portentosa y animada canción de letra algo críptica pero seguramente mordaz sobre el final del conflicto: “You're a ghost la la la/ you're a ghost/ I'm in the church and I've come/ to claim you with my iron drum/ La la la” (“Eres un fantasma/ eres un fantasma/ estoy en la iglesia y he venido/ a reclamarte con mi tambor de acero”).

Existen muchos otros temas sobre la Primera Guerra Mundial o con referencias a la misma. Ahí está Iron Maiden narrando la batalla de “Paschendale”, David Bowie con un tema instrumental llamado “1917”, Sparks con “It ain´t 1918”, las navidades de confraternización con “Christmas in the trenches”, del cantautor folk americano John Mc Cutcheon, “One”, de Metallica basándose en la novela Jhonny cogió su fusil o un retrato de Tom Verlaine muy gráfico con “Words from the front” y que puede constatarse viendo la estupenda película Galípoli (1981) de Peter Weir, sobre la masacre en los Dardanelos. 

© David de Dorian, 2014

Ilustración guerrero

(Ilustración: Adrian Johnson)

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